La comarca

 
 EL MARCO GEOGRÁFICO
 
La Comarca del Cinca Medio está situada en la parte nororiental de la comunidad autónoma de Aragón y aunque su situación en la península la sitúa cercana a la cordillera pirenaica, su clima no es tan extremo como cabría imaginar al estar en el borde exterior de
 
Limitando al Norte con la Ribagorza, al Sur con el Bajo Cinca, al Este con la Litera y al Oeste con el Somontano Barbastrense y Monegros.
 
La presencia del curso medio de un río de la magnitud del Cinca es el elemento natural que caracteriza el medioambiente de esta comarca.
 
El Cinca es un corredor natural que sirve de soporte a todos los ecosistemas que lo rodean y constituye en sí mismo un biotipo propio: el bosque de ribera.
 
 
GEOLOGÍA
 
El río Cinca y su afluente el Sosa son los dos cursos fluviales que atraviesan la comarca y le dan carácter, interviniendo en la evolución reciente del relieve.
 
Otros elementos importantes del paisaje son los cerros, sasos y muelas, como la muela de Terreu en Conchel (punto culminante del Sur de la comarca, de 477 m de altitud), relieves tabulares constituidos por estratos de arenisca, o de calizas de origen continental, que se asientan sobre capas de arcillas. Todos estos materiales datan del Terciario (Mioceno), excepto los conglomerados (pliocuaternarios). A sus pies se extienden rampas de erosión y grandes superficies llanas, donde abundan los suelos salinos.
 
En la Almunia de San Juan, Cofita y Fonz encontramos materiales yesosos del Keuper (Oligoceno inferior) que forman parte del anticlinal Barbastro-Balaguer.
Finalmente, al Norte del pueblo de Fonz aparecen las calizas eocenas, cretácicas y triásicas de la Carrodilla, en los contrafuertes Mens Cartier meridionales de las Sierras Exteriores del Pirineo oscense que forman el borde Sur del manto de Gavarnie. En ellas se encuentra el punto más alto de la comarca (La Cruceta, 826 m de altitud).
 
Los suelos de la comarca son en general pobres y superficiales, excepto en las riberas fluviales, vaguadas y ciertas umbrías cubiertas de bosque.
 
 
FAUNA
 
El río Cinca, verdadera fuente de vida de la comarca, constituye un auténtico ecosistema con una voluminosa biomasa energética generada fundamentalmente por el continuo caudal de agua.
 
Innumerables invertebrados, anfibios, reptiles, aves y mamíferos, están ligados en mayor o menor grado a este importante río.

Al atravesar esta comarca de norte a sur, es ciertamente un importante corredor natural para la fauna. Para las aves en sus pasos migratorios, o para los muchos mamíferos errantes de la zona, el papel que juega este río con su gran riqueza natural en el desarrollo de la vida en sus riberas, es extensible incluso a las tierras cercanas. Gran variedad de aves habitan en el río donde encuentran sus fuentes de alimentación, especialmente las acuáticas como anátidas, garzas, cormoranes o limícolas, otras solamente acuden en busca de refugio, sobre todo en dormideros comunales, y algunas, más propias de los secanos de alrededor, únicamente bajan a beber en los períodos de fuertes estiajes.
 
La fauna en esta comarca, ha tenido que ir adaptándose también a los cambios que el hombre ha introducido con el paso de los tiempos. Así pues; los sotos y bosques galería que antaño rodeaban el río, hoy son fértiles huertas cultivadas, los viejos carrascales de llanura que cubrían las terrazas fluviales, o los baldíos y desarbolados terrenos del secano, ahora son extensas zonas de regadío donde se alternan los cultivos. Pero todavía perviven representantes de aquellos paisajes en pequeños rincones de esta zona.

Otros pequeños corredores naturales, de gran importancia para la fauna, se asientan en esas terrazas fluviales ocupadas actualmente por cultivos; son las llamadas "clamores", arroyos excavados por las lluvias torrenciales que hoy sirven de drenaje a los abundantes cultivos de regadío. Abejarucos, aguiluchos laguneros, gallinetas de agua, ratas de agua, sapos, ranas y algún escaso galápago son los típicos habitantes de estos lugares.
Pero los cultivos no solamente han transformado el paisaje, algunas especies se han visto beneficiadas por el aumento de alimento (invertebrados, anfibios y roedores), como las cigüeñas y cigüeñuelas que viven en arrozales, o las avefrías, abundantísimas en invierno, o algunas rapaces que capturan cantidad de roedores. 
 
 
FLORA
 
En gran parte del Cinca Medio la vegetación potencial la constituye el carrascal. Muy castigado por siglos de intensa presión y transformaciones, ocupa actualmente áreas muy reducidas y fragmentadas.

En la parte norte de la comarca (Fonz), más serrana, el carrascal se enriquece por la presencia de quejigo, acirón (Acer monspessulanum) y un cortejo florístico termófilo (durillo, zarzaparrilla, labiérnago, rusco, etc.). También aparecen el boj, el avellano y, muy escaso, el pino albar; la sabina negral y el "chinebro" (Juniperus oxycedrus) proliferan en los suelos más pedregosos, siendo la primera más escasa que el segundo. Muchos carrascales degradados han derivado en sardas de coscoja (Quercus coccifera) y escambrón (Rhamnus lycioides) -a veces con estepa (Cistus albidus)-, y éstas, por incendios repetidos y sobrepastoreo, en romerales con aliagas (Genista scorpius) y salvia (Salvia lavandulifolia), tomillares o pastizales secos de "zerbero" (Brachypodium retusum) con varias Stipa o especies como Serratula pinnatifida, S. leucantha y Globularia alypum. Los pastos-matorral caracterizados por la "chunqueta" (Aphyllanthes monspeliensis) sólo abundan en Fonz.
 
El pino carrasco, muy resistente a la sequía, también está presente en nuestra comarca, y algunos bosquetes podrían tener carácter autóctono, como en la muela de Terreu, donde vive el lentisco y otras plantas mediterráneas, como la bufalaga (Thymelaea tinctoria).
 
Los sotos del Cinca son muy ricos en esta parte del curso fluvial, con varios sauces, chopos, fresno de hoja estrecha, álamos, "zapatera" (Coriaria myrtifolia) y rarezas como el agracejo (Berberis vulgaris) o el arraclán (Frangula alnus). También hay formaciones de hierbas altas (Saccharum ravennae, Imperata cylindrica, Sparganium erectum, carrizo, masiega, aneas, etc.) y plantas de las cascajeras, como la "hierba del besque" (Andryala ragusina). En el río Sosa es abundante el tamariz (Tamarix canariensis).
 
En las "gesas" o colinas yesosas abundan los romerales con asnallo (Ononis tridentata), resultado de la destrucción del carrascal; son ricos en plantas gipsícolas, extendidas como la "badallera" (Gypsophila struthium subsp. hispanica), y más raras como Lepidium subulatum o Launaea pumila.

En las estepas salinas de Selgua y Conchel hay interesantes plantas halófilas, como las quenopodiáceas de los géneros Suaeda, Salicornia y Salsola, más algunos Limonium. Los espartales de Lygeum spartum ocupan los suelos más profundos, mientras las matas de ontina (Artemisia herba-alba) o sisallo (Salsola vermiculata) menudean en lugares transitados por el ganado.

Los roquedos de la comarca, por su estructura y consistencia, no son fácilmente colonizables por las plantas. Aun así, el té de roca (Jasonia saxatilis) es frecuente, y en los conglomerados ("mallacán" de Monzón) o calizas (Fonz) la flora es algo más rica, con helechos (Polypodium cambricum, Cheilanthes acrostica, Asplenium fontanum), oreja de oso (Ramonda myconi) o Silene saxifraga.
 
 
HISTORIA Y PATRIMONIO
 
Sin duda el Patrimonio cultural y artístico, constituye el principal elemento tangible de un pasado histórico que nos ha dejado este legado como impronta indeleble de su importancia y para conocimiento de nuestras raíces profundas. La nuestra es una Comarca en la que la huella de la Historia ha dejado un importante rastro.
 
La Encomienda de la Orden del Temple con sede principal en Monzón funcionó como tal entre 1143 y 1308 pasando, posteriormente sus propiedades a la Orden de los Sanjuanistas. El Temple fue sin duda la piedra angular a partir de Fake Breitling Watches Shop la cual se fueron conformando unas estructuras económicas que han llegado hasta nuestros días. Los templarios recogieron buena parte de la tradición agrícola y del regadío que arrancaban con romanización y la presencia islámica en la comarca.
 
Con la llegada del Renacimiento florecieron palacios, fuentes, iglesias y otros edificios que hoy despiertan nuestra admiración e interés en poblaciones como Fonz, Monzón, Albalate de Cinca...

La huella barroca se hace notar en algunos de los principales edificios religiosos construidos en épocas más tardías, aunque expresiones artísticas anteriores propias de los siglos XI, XII, XIII y XIV las tenemos en el Románico desarrollado en Monzón con su catedral de Santa María del Romeral y las iglesias de San Juan en el castillo, la de Santa María Magdalena en Cofita, la de la Transfiguración en Valcarca, en el ábside de la Almunia de San Juan o en la portada románico - tardía de Albalate de Cinca.

El gótico representado por el interior de la Iglesia de Pomar de Cinca o el retablo atribuido al maestro de Benabarre en Fonz, entre otras. No podemos dejar de mencionar esa magnífica obra funeraria medieval que es el Sepulcro con arcosolio de Selgua, quizás el mejor de los que tenemos en Aragón.
Remontándonos a épocas anteriores encontramos complejos urbanos íbero – romanos los encontramos en el poblado de Ripol en Binaced, en las inmediaciones de la Ermita de la Alegría en Monzón, las villas romanas de Santalecina y del Adamil. Desde la prehistoria del bronce pero con una continuidad que perdura en el tiempo hasta los albores del medievo contamos con ese gran yacimiento de La Codera en Alcolea de Cinca. Restos de la antigua vía de Ilerda a Osca en Binaced y, Las Cellas (Cerro de la Alegría) y La Valfarta en Monzón.

 
De la tradición islámica es la Torre del Homenaje del Castillo de Monzón, el Castillo de Carboneras en Binaced. Del medievo cristiano destaca la torre medieval en Albalate de Cinca (conocida como Torre de los Espés), entre otros tantos puntos como los restos de las numerosas almunias y ermitas que poblaban el territorio. Reflejo tardío de esta tradición es nuestro mudéjar que tiene interesantes representaciones como la Torre-campanario de la Catedral de Santa María del Romeral construida ya en época moderna.
 
En definitiva un conjunto patrimonial resultado de una densa historia tejida en torno al paso de las diversas civilizaciones y culturas que nos poblaron, y de los acontecimientos de todo tipo producidos en los años de su presencia que se han plasmado en rutas e itinerarios de contenido cultural, histórico, etnológico y tradicional de las que a través de esta página iremos dando cumplida cuenta, aunque ya han tomado forma en la Ruta del Agua, la Ruta de las Leyendas y las Tradiciones, la Ruta Medieval, el itinerario de los Palacios de Fonz o el del Monzón Monumental.
 
 
EL CAMINO DE SANTIAGO POR LA COMARCA
 
La Comarca del Cinca Medio era un paso estratégico en este peregrinar por el Camino Catalán por San Juan de la Peña ya que era punto de unión de al menos tres ramales diferentes que ante la necesidad de tener que cruzar el río Cinca confluían en Monzón para cruzarlo por los diferentes puentes que ha habido a lo largo de la historia.
 
El Camino principal era el que venía desde Tamarite de Litera y entraba en Monzón por el camino que lleva el nombre de esta localidad, camino Tamarite, y cruzando la muralla por la puerta denominada de Lérida, desde donde se dirigía hacia la Plaza Mayor no sin antes haber parado en la actual concatedral de Santa María.
 
Según las últimas excavaciones arqueológicas realizadas en la antigua iglesia de San Juan, situada al pie de la ladera este del castillo, se hallaron enterramientos de peregrinos junto cheap rolex replica watches a su ábside.
 
Entre las especulas aparecidas por la zona debemos destacar alguna de ellas en la que aparece la imagen de una virgen sobre un cerro que junto a su leyenda establece una relación directa con la ermita de la Alegría.


Datos comarca
Oficina Comarcal de Turismo, Desarrollo y Consumo
C/ Blas Sorribas, 7 Bajos 22400 Monzón (Huesca)